Un hombre reveló que eran tan adicto al cine para adutlos que se le caía el pelo y tenía pesadillas
Joshua Simon es un joven nigeriano de 25 años que fue adicto a la Por otra parte, Joshua reveló que tenía pesadillas en las que lo seducían y atacaban. Finalmente, a los 21 años, decidió a orar con más regularidad, ir a la iglesia y dejar de lado los “malos hábitos” que afectaban su vida.Actualmente, Joshua se siente una persona libre y su objetivo es crear conciencia sobre esta adicción. “La masturbación tenía mente propia, no quería que yo luchara contra ella. Cuánto más quería parar, no podía; me estaba agotando”, comentó. Joshua vive en estado de Akwa Ibom, Nigeria y trabaja como redactor independiente. “Vengo de un entorno cristiano y le rogué a Dios que me perdonara. Después de terminar la escuela secundaria, todo se volvió más serio: cada vez que iba al baño tomaba mi teléfono”, expresó.Leé también: Sin embargo, eso no fue todo, a sus 19 años la adicción se infiltró en sus sueños mientras dormía, y empezó a tener pesadillas relacionadas con el sexo. Comenzó a sentir que la gente lo atacaba y lo seducía.El día que dejó su adicciónEl joven se dio cuenta a sus 21 años que tenía que dejar de mirar pornografía y de masturbarse compulsivamente para poder recuperar su vida. Lo primero que hizo fue orar, ayunar y asistir regularmente a la iglesia para reestablecer su fe.Se abstuvo de mirar contenido para adultos por más que las tentaciones lo atormentaban. Cuanto más aguantaba más se reducían sus ganas de ver hasta que, finalmente, abandonó ese hábito de cinco años.En 2022, Joshua le confesó a su familia todo lo que estuvo pasando. “Les conté todo lo que había estado luchando y estaba llorando, pero ellos oraron por mí”, declaró. Desde ese momento, el joven pudo cambiar su vida por completo.Se abstuvo de mirar contenido para adultos por más que lo atormenten las tentaciones. (Foto: web/The Sun)Leé también: Una azafata se quejó del mal olor de un grupo de pasajeros, la denunciaron por racismo y fue despedidaRecientemente, logró concretar su primera relación amorosa, algo que su adicción a la pornografía se lo estaba impidiendo. Quiere crear conciencia sobre esto y ayudar lo que están pasando por lo mismo que sufrió él. “Las tentaciones están ahí de vez en cuando, siempre estarán en mi mente, pero no las escucho en absoluto”, concluyó.Si bien los expertos no tienen un umbral de horas por día para diagnosticar una adicción a la pornografía, consideran que puede ser algo muy grave si esto comienza a interferir en la vida cotidiana. “La gente que sabe en el fondo de su corazón: ‘Necesito controlarme y no puedo’. Ahí es cuando se ha convertido en un problema”, comentó la Dra. Paula Hall, psicoterapeuta y creadora del Centro Laurel para la adicción al sexo y a la pornografía.
