Un guacamayo rojo murió tras ser herido por menores de entre 10 y 12 años
El asesinato de un guacamayo rojo, especie declarada monumento natural en la provincia de Corrientes, generó profunda preocupación entre organizaciones conservacionistas, vecinos del Iberá y autoridades provinciales. El ave, bautizada como “Charrúa”, fue herida por un disparo —posiblemente de gomera o aire comprimido— y murió cuatro días después pese a los cuidados recibidos en el Centro de Conservación Aguará.El hecho ocurrió en las cercanías de Concepción del Yaguareté Corá, una de las localidades vecinas a los Esteros del Iberá. Según la Fundación Rewilding Argentina, responsable del proyecto de reintroducción de guacamayos rojos en la región junto con Parques Nacionales y el Gobierno provincial, los responsables serían niños de entre 10 y 12 años, cuya identidad aún no fue confirmada. La Policía ya tomó intervención y la causa está en manos de la Fiscalía.Una pérdida simbólica”Charrúa” era uno de los primeros guacamayos nacidos en libertad en Corrientes, junto a sus hermanos “Pampa” y “Toba”, todos monitoreados por el equipo técnico del proyecto. La alarma se activó el pasado 29 de septiembre, cuando vecinos de la zona rural alertaron sobre un ave herida que no podía volar. Al llegar al lugar, los rescatistas constataron que tenía el ala fracturada, con pérdida de un fragmento óseo, lo que finalmente derivó en su muerte.« — Para ver la nota completa, ingrese a la url de la nota — »
