sábado, 18 de abril de 2026
Provinciales

San Martín: sus dolores, el exilio en Francia y el milagro de su estatua en medio de la guerra

Hace 175 años, el libertador José de San Martín fallecía en Boulogne-sur-Mer, un pueblo costero del norte de Francia, donde había decidido vivir en exilio tras su lucha por la independencia de Argentina y América del Sur. Enfermo, alejado de la política y rodeado por su familia, el general dejó este mundo en un lugar que, en su momento, no fue plenamente comprendido por todos.A lo largo de sus últimos años, San Martín enfrentó numerosas dolencias que minaron su salud: asma, úlcera gástrica, ataques de gota, artritis y problemas de visión que lo llevaron a la ceguera por cataratas. A pesar de ello, mantenía su lucidez y su espíritu cultural, conversando en varios idiomas con amigos y familiares en su residencia de Boulogne-sur-Mer, donde también cuidaba de sus flores y pasaba tiempo con sus nietas.Su vida en el exilio fue marcada por la melancolía y la soledad, aunque también por gestos de esperanza y reconocimiento. En 1909, una estatua ecuestre en Boulogne-sur-Mer fue inaugurada en su honor, la primera en Europa dedicada al libertador. Lo que asombra aún más es que, durante la Segunda Guerra Mundial, esa misma estatua sobrevivió milagrosamente a los bombardeos aliados, en una ciudad que fue escenario de intensos combates y destrucción.San Martín, quien en sus últimos días en Francia expresó su deseo de ser enterrado en Buenos Aires, dejó un legado que tras décadas de luchas y exilios aún perdura. Su estatua, que resistió el paso del tiempo y la barbarie, simboliza la vigencia de su obra y la memoria de un hombre que, en medio del olvido y el sufrimiento, dejó una huella imborrable en la historia de América y Europa.« — Para ver la nota completa, ingrese a la url de la nota — »

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