Revoluciones frustradas: encierro del nacionalismo boliviano en los 60
En los últimos años del siglo XIX, Bolivia fue la nación que se convirtió en la gran derrotada en términos territoriales y estratégicos de la Guerra del Pacífico, ya que perdió su salida al mar (400 kilómetros de costa) y el territorio del departamento Litoral. Al convertirse en un país mediterráneo, su economía quedó supeditada a los puertos chilenos (Arica y Antofagasta), lo que generó tensiones diplomáticas vigentes hasta el día de hoy. La pérdida de la región costera se convirtió en un trauma nacional por la idea de encierro que significó para el orgullo nacional. Las características geográficas del país son de contrastes, porque está conformado por el altiplano andino en el oeste, las serranías y yungas del sudeste, las llanuras amazónicas al norte y la región del Chaco boreal en el este. Su población se conformó con una minoría blanca descendiente de los colonizadores, que conformó la elite económica, la cual convive con una mayoría de descendientes de pueblos originarios de distintas etnias, en el llano y la montaña, con pocos recursos. Desde la obtención de la independencia pasó a ser una sociedad casi feudal controlada por pocas familias. A comienzos del siglo XX con la derrota ante Chile, entre 1900 y 1930 se transformó en una república minera donde todo el poder político y económico estaba en manos de la oligarquía de los Barones del Estaño (familias Patiño, Hoschild y Aramayo). Este mineral sustituyó a la plata como principal exportación, pero la cuestión social era un problema, debido a que la mayoría indígena permanecía en un estado de servidumbre casi gratuita en las grandes haciendas.En 1932, estalló la Guerra del Chaco, donde Bolivia se enfrentó a Paraguay por un territorio que se creía rico en petróleo. La nueva derrota y pérdida de territorio generaron otra crisis de identidad. En las trincheras de la árida llanura chaqueña, los indígenas y la clase media urbana se reconocieron como iguales frente a la ineptitud de la élite gobernante, que no podía encauzar un proyecto de modernización del país. « — Para ver la nota completa, ingrese a la url de la nota — »
