Reclaman una reforma en el paso internacional Santo Tomé-São Borja
Los principales actores del comercio exterior que operan en el paso internacional Santo Tomé-São Borja presentaron un memorándum ante las autoridades de la Delegación de Control y de la Comisión Mixta Argentino-Brasileña, en el que reclaman una profunda reforma del funcionamiento del Centro Unificado de Frontera.El documento, elaborado por despachantes de aduana, Agentes de Transporte Aduanero y empresas transportistas, advierte que las actuales demoras operativas generan importantes sobrecostos logísticos, afectan la competitividad y contradicen los principios de facilitación del comercio establecidos por la Organización Mundial del Comercio y el Mercosur.DEMORAS YMAYORES COSTOS
Uno de los principales cuestionamientos, informó Digital Santo Tomé, está dirigido al funcionamiento de la Aduana argentina, donde, según sostienen los operadores, la falta de fluidez durante el horario habitual obliga a las empresas a contratar servicios extraordinarios para poder liberar las cargas.El sector considera que esta situación representa un sobrecosto permanente para la actividad y solicita reforzar la dotación de personal para garantizar un flujo continuo de camiones durante toda la jornada, evitando gastos adicionales que, afirman, responden a ineficiencias operativas.Asimismo, proponen la firma de un Acta de Compromiso entre los organismos de control y la empresa concesionaria para agilizar el tránsito de mercaderías en el corredor internacional.
DIGITALIZACIÓN,MENOS BUROCRACIA
Entre las principales propuestas figura la creación de una Ventanilla Única de Comercio Exterior para el paso fronterizo, que permita registrar digitalmente el ingreso de los camiones, ordenar las operaciones mediante un sistema transparente y eliminar la duplicación de trámites en papel.El memorándum también solicita avanzar en la simplificación de los controles realizados por Gendarmería Nacional y la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (Cnrt), mediante la validación electrónica de permisos, seguros y documentación de transporte, concentrando las inspecciones físicas únicamente en cargas consideradas de alto riesgo.Otro de los reclamos apunta al funcionamiento del Senasa. Los operadores sostienen que mientras el área de sanidad animal trabaja con sistemas informatizados, el sector vegetal continúa utilizando procedimientos manuales que ralentizan las operaciones. Por ello, solicitaron modernizar ese servicio y reforzar el personal para evitar demoras en las exportaciones e importaciones.El documento concluye que una mayor coordinación entre los organismos de ambos países permitiría reducir costos logísticos, agilizar el tránsito internacional de cargas y mejorar la competitividad del corredor bioceánico.
