Pasó de Estudiantes a Gimnasia, pero se retiró del fútbol a los 25 años y descubrió una nueva vocación
Ser A pesar de esta situación, Calderón no se rindió y en el medio le surgió la posibilidad de pasar a Gimnasia para buscar otro aire. “Por cuestiones de la vida empiezo a tratar de buscar una salida de Estudiantes y me llamó el coordinador de Gimnasia. Yo tenía un montón de amigos ahí y fui”, recordó.Lucas Calderón junto a su padre, José Luis. (Foto: lucascalderon29-IG)Este paso no fue fácil ya que su nombre, su familia y el legado de José Luis estaban muy latentes. “Al principio era medio difícil, complicado”, sostuvo con una mueca de risa basada en su historia familiar. “Acepté ir a Gimnasia, fui a una prueba, quedé y arranqué en Cuarta División. Me dirigió el Coco San Esteban. Pasé a Reserva, hice goles y en menos de cuatro meses pasé de estar en Estudiantes a estar jugando en en Gimnasia, que me hizo debutar Pedro (Troglio)”, agregó.Sin embargo, Lucas no se arrepiente ni un segundo y ubica estas decisiones entre las mejores de su vida: “Hoy en día pienso que es lo mejor que hice. Se me dio de jugar en Primera, de tener a Diego Maradona (como DT)…. Un montón de cuestiones que son hermosas. Son decisiones que en la vida hay que tomar y creo que fue la mejor”.El legado familiar por sacrificio y gusto propioLa vida de los futbolistas muchas veces tiene desafíos que no se muestran en las estadísticas: las presiones, los mandatos familiares y demás cuestiones condicionan el desarrollo de cada jugador. En el caso de Lucas Calderón varios de estos aspectos estuvieron presentes, pero no lo influenciaron, sino todo lo contrario.Leé también: “El Federal está bueno, pero siempre te falta algo. Ahí te hacés como jugador. O no llegás a fin de mes o viajas 700 horas para ir a jugar. Me gustaba, lo disfrutaba un montón, pero lo que me pasó a mí fue que perdí la esencia de decir ‘Che, quiero seguir jugando, compitiendo’”, reveló.Esta situación llegó de imprevisto y lo atravesó por completo. Ese momento fue el primero que lo hizo dudar de su carrera: una salida no sonaba tan descabellada. “Son cosas que me pasaron y me llevaron a tomar esta decisión. Hace un año atrás yo te hubiera dicho que ni en pedo. Yo estuve ocho meses parado y vos me podes decir ‘¿y por qué no dejaste ahí? Porque yo todavía me sentía con ganas de darlo vuelta”.El punto de no retorno: “Fue terrible no tener ganas de levantarme para ir a entrenar”El retiro es una decisión que no puede darse de un día para el otro. Es una situación que se analiza, se piensa, muchas veces se sobrepiensa. Pero en la cabeza y el corazón de cada futbolista aparece un momento en el que la respuesta definitiva aparece de frente.Para Lucas Calderón, la situación fue rápida, cruda y directa. “El no tener ganas de levantarme para ir a entrenar. Eso fue terrible”, respondió con firmeza y sin dudas. Ese momento quedó grabado en su cabeza y lo hizo darse cuenta de que algo le pasaba.Lucas Calderón en su paso por Villa San Carlos. (Foto: lucascalderon29-IG)“Yo vuelvo de Uruguay y Lucas Licht, que estaba en Villa San Carlos, me llamó para que fuera a entrenar. Fui con ganas, yo tengo muy buena relación con él de Gimnasia. No le podía fallar y tenía que dar todo para en junio firmar. Pero lo echaron y ahí ya no me gustó”, afirmó. Y agregó: “Vino un técnico nuevo y, como no me conocía, yo pasé a ser nada. No me sentí cómodo yo”.Esta situación desencadenó en la decisión final: “Un día me levanto y no tenía ganas de ir a entrenar. Al otro día igual. Al tercer o cuarto día dije ‘Ya está’”. Este sentimiento fue completamente nuevo y despertó su propia sorpresa: “Nunca me había pasado, porque entrenar estuvo siempre en mi libreto”.Lucas Calderón en su paso por Cipolletti en el Federal A. (Foto: lucascalderon29-IG)“No extraño el fútbol”Tras haber tomado la decisión de abandonar el deporte, llega un momento que suele marcar la vida personal de cada futbolista. Se trata del duelo por la pérdida de algo que estuvo durante toda su vida. Sin embargo, Lucas Calderón lo encaró con muchísima madurez y se mantiene firme en su decisión.“Me pasó así. Hoy en día te digo que es lo mejor que me pudo haber pasado: estoy feliz, no extraño al fútbol, siento que al fútbol le di un montón, me dio también a mí lo que creía que merecía, que era jugar en Primera. Ya está. Ya di vuelta la página”, reflexionó.De las canchas a las oficinas como asesor inmobiliarioLejos de las canchas, Calderón comenzó su camino como asesor inmobiliario. Sin embargo, su vida de deportista sigue apareciendo de diferentes maneras: “Trato de enfocarme en donde estoy. Es parecido al fútbol, es un equipo, se labura en conjunto, pero tenés cosas individuales. Si vos me preguntás si extraño el fútbol, la respuesta es no”.Leé también: Luego de suspender una millonaria subasta, ordenaron embargar el Balón de Oro que Diego Maradona ganó en 1986 “Mi tía es la dueña de una inmobiliaria en City Bell. Es un círculo medio familiar. Tuve una reunión con ellos, me interesó, me interioricé un montón y la verdad que es lo mejor que hice”, sostuvo.De la misma manera que pasa con la llegada a un nuevo club, la adaptación fue un momento de análisis, pero Lucas pudo integrarse rápidamente y destacó a sus compañeros que lo ayudaron en este proceso: “Me abrieron las puertas. Es un grupo muy bueno, una oficina muy copada. Es un equipo. Estoy recontra agradecido a ellos, me dan una mano en todo. Para mí es todo nuevo, pero estoy con muchas ganas de aprender”.Lucas Calderón colgó los botines para dedicarse a ser asesor inmobiliario. (Foto: lucascalderon29-IG)“Los desafíos son los mismos que en el fútbol: crecer ahí adentro, no tener techo, aprender, tratar de sacar todo el conocimiento y después trasladarlo a la vida misma. Es algo que podes crecer mucho”, agregó.La presencia de Diego Maradona en Gimnasia como una de las experiencias de su carreraAntes de colgar los botines, cuando recién comenzaba y era uno de los jugadores prometedores de Gimnasia, Lucas Calderón vivió una experiencia que muchos futbolistas consagrados hubieran deseado: la llegada de Diego Armando Maradona al Lobo.Lucas Calderón pudo compartir con Diego Armando Maradona en Gimnasia. (Foto: lucascalderon29-IG)Diego revolucionó el club, la ciudad, el fútbol argentino por completo y Lucas pudo verlo de cerca. “Traté de disfrutarlo mucho. Lo tuve ahí, pude conocerlo, viví muchas experiencias”, recordó con una sonrisa. Sin embargo, no pudo disfrutarlo demasiado ya que los caminos de la vida lo llevaron a salir del Lobo en su llegada.A pesar de esta situación, se dio un momento que le quedó marcado para siempre: “El primer día fue hermoso, en El Bosque, en la presentación. Son cosas que te quedan, que son muy difíciles de borrarlas. No me lo saca nadie. Lo viví en carne propia y fue divino”.
