Obras maestras: una tarde de horror inspira la pintura más famosa de Picasso
El 26 de abril de 1937, la tranquila localidad vasca de Guernica, considerada el corazón espiritual y ciudad símbolo de la identidad y el nacionalismo de Euskal Herría (País Vasco), fue reducida a escombros y cenizas.Durante más de tres horas, escuadrones de la Legión Cóndor de la Luftwaffe alemana y de la Aviazione Legionaria italiana, actuando bajo el mando directo de las fuerzas nacionales sublevadas del general Francisco Franco, descargaron toneladas de bombas explosivas e incendiarias sobre una población indefensa. No existían allí industrias militares ni objetivos bélicos activos y mucho menos defensa aérea; por lo que el ataque constituyó el primer ensayo sistemático de guerra total, táctica diseñada para sembrar el terror en la población civil, la cual se volvería moneda corriente en la hecatombe mundial que se acercaba. La conmoción internacional ante la masacre no tardó en extenderse a través de las crónicas periodísticas de corresponsales extranjeros como el caso de George Steer para The Times de Londres. En París, Pablo Picasso, a quien el gobierno de la Segunda República Española le había encomendado meses antes la creación de una gran obra de arte para el Pabellón Español de la Exposición Internacional de 1937 encontró en la tragedia el detonante creativo que modificaría para siempre el rumbo histórico del arte moderno.« — Para ver la nota completa, ingrese a la url de la nota — »
