martes, 14 de julio de 2026
Provinciales

Militancia cultural: el guaraní gana los espacios públicos en Caá Catí

 El uso de la lengua guaraní en los espacios públicos de Caá Catí es una militancia cultural activa que se organiza desde las bases vecinales. El grupo independiente Ñañoty (Sembramos) celebra el primer aniversario de Ñañemongetahaguâ, un ciclo de conversatorios mensuales cuya única e inquebrantable regla es encontrarse a hablar en guaraní o a reflexionar sobre él. Lo que comenzó como un diagnóstico de campo en el casco urbano se transformó en un fenómeno social que ya trasciende fronteras gracias las radios regionales y las plataformas digitales de streaming. Esta revitalización lingüística se sostiene sobre una alianza entre la comunidad local, la Biblioteca Popular Juan Manuel Rivera, el Municipio de Caá Catí y la Universidad Nacional del Nordeste. Se trata de una articulación institucional en que la figura de la doctora Carolina Gandulfo, directora de la Cátedra Libre de Guaraní de la UNNE, cuya invalorable trayectoria en la investigación social y pedagógica de la lengua le valió el prestigioso Premio Konex, consolida el respaldo académico que potencia esta siembra cultural en el territorio.  En diálogo con República de Corrientes, Heraldo Vallejos, uno de los impulsores de este espacio desde la biblioteca Juan Manuel Rivera, relató parte de esta experiencia. —¿Cómo surgió la idea y qué fue lo que los impulsó a unirse para armar el grupo Ñañoty?—En abril del año pasado, vino la doctora Carolina Gandulfo con un equipo de alumnos de la cátedra de Antropología Social de la UNNE, con un objetivo muy claro: hacer un relevamiento sobre el estado actual del guaraní en el casco urbano de Caá Catí.Querían saber fehacientemente si se hablaba y qué porcentaje de las familias hablaba en guaraní en sus hogares o si directamente había desaparecido. Después de ese relevamiento de campo, convocaron a una reunión abierta en el centro cívico, en la que llamaron a participar a distintos actores sociales del pueblo. Entre los que asistieron estábamos docentes, médicos, gente de la cultura local. Ese fue el primer encuentro real entre nosotros, los locales, y entre quienes vimos que hay gente del pueblo que tiene la misma inquietud que uno: movilizarse por la lengua.« — Para ver la nota completa, ingrese a la url de la nota — »

Dejar un comentario