viernes, 12 de junio de 2026
Provinciales

Maxi Salas se entrena en el club de su infancia en Curuzú Cuatiá

Maximiliano Salas supo dónde encontrar el impulso que necesitaba. Declarado prescindible por Eduardo Coudet y con el representante buscándole un nuevo destino para el segundo semestre, el delantero de 28 años eligió no quedarse de brazos cruzados. Armó los bolsos, guardó los botines y se tomó un vuelo a Corrientes. Pero no vino a descansar. Vino a entrenar en el Club Victoria de Curuzú Cuatiá, el potrero que lo vio nacer, en un estadio que tiene una de sus tribunas bautizada con su nombre y apellido. Un regreso que revolucionó a toda la ciudad.Para Salas, pisar ese césped no fue un entrenamiento más. Fue un pasaje directo a la infancia, a los primeros pasos con la pelota, al lugar donde el cariño es tan profundo que está literalmente grabado en el cemento. El delantero se movió a la par de los pibes de las inferiores, transmitiendo experiencia y humildad a las futuras promesas de la institución, que no podían creer tener al número 7 que siguen por televisión haciendo ejercicios junto a ellos.El Club Victoria, orgulloso, publicó en sus redes sociales un emotivo video bajo el título “Sentido de pertenencia”. Las imágenes lo muestran al atacante en plena puesta a punto física y futbolística en el escenario más especial de su vida. Un gesto que no pasó desapercibido en una ciudad que vive horas de máxima expectativa: el club está en plena preparación para disputar la primera final del torneo provincial y la presencia de su referente histórico llegó en el momento justo para alimentar la ilusión.« — Para ver la nota completa, ingrese a la url de la nota — »

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