Las pruebas con las que la Justicia condenó a José Alperovich por abusar sexualmente de su sobrina
El Por ejemplo, la psicóloga Mónica Herrán sostuvo que la denunciante presentaba un “daño psíquico” y un “trauma cristalizado” compatible con una víctima de violencia sexual. Además, dio detalles del mecanismo de disociación que advirtió en las entrevistas, ya que la chica denunció los hechos meses después.También se tuvo en cuenta el testimonio de la ginecóloga que confirmó que la víctima tenía una lesión en sus genitales, compatible con una herida producida durante una actividad sexual violenta. Esta consulta médica se realizó dos días después del hecho más grave que fue denunciado en esta causa, que sucedió en la casa de Alperovich en El Corte, una localidad de Yerba Buena.Alperovich lloró en una de las audiencias, cuando leyeron la denuncia por violencia sexual. (Foto: captura de TN)Ramos Padilla también escuchó durante el juicio a familiares y amigos de la denunciante, quienes aseguraron el abrupto deterioro físico y mental de la sobrina de Alperovich. Muchos declararon que la vieron más delgada, ya que había bajado unos 10 kilos, que tenía caída de cabello, ataques de pánico, decaimiento, insomnio, entre otros cambios que fueron significativos.Leé también: Cómo fue el traslado de Alperovich a la cárcel y qué le gritaban los vecinosA su vez, extrabajadores de la campaña de Alperovich señalaron durante la ronda de testigos que advirtieron “actitudes machistas” por parte del acusado, como “chistes de mal gusto” o comentarios violentos y “subidos de tono” que le había hecho el exsenador a su sobrina, quien en ese momento trabajaba como su secretaria y era la persona encargada de armarle la agenda.En este sentido, el fiscal describió la actitud de Alperovich como “patriarcal y mandona”, subrayando la asimetría de poder que existía entre el acusado y la denunciante, y cómo esta desigualdad fue utilizada para cometer los abusos.Por último, pero no menos importante, se tomaron en cuenta las señales de las antenas de los celulares de la joven y el exsenador, que corroboraron que estuvieron en el lugar de los hechos, en los horarios que la denunciante dijo que sucedieron. Esto fue en un departamento ubicado en un complejo de cuatro edificios en Puerto Madero, en dos casas que Alperovich tiene en Tucumán, y en autos particulares del acusado.Los hechos que condenaron a AlperovichEl 14 de diciembre del 2017, Alperovich invitó a su sobrina a subirse a un avión privado. Recién en Buenos Aires, la joven se enteró de que iba a pasar la noche en su departamento de Puerto Madero. Aunque Alperovich tenía dos propiedades con entradas independientes, decidió que la joven durmiera con él y mandó a otro asesor al segundo departamento.Según la denuncia, luego de cenar, el acusado comenzó a manosearla y a besarla. La joven logró soltarse y se encerró en un dormitorio. Al día siguiente, el entonces senador actuó como si no hubiera pasado nada y hasta la mandó a comprarse un vestido a un shopping.Leé también: José Alperovich lloró en el juicio mientras le leían la denuncia en su contra por abuso sexualApenas doce días después, el 27 de diciembre, la escena se repitió en el mismo lugar, aunque en ese caso la joven viajó a Buenos Aires en un vuelo de línea. Cuando estaba abusando de ella, siempre según la denuncia, Alperovich se jactaba de ser como “un violinista famoso (André Rieu)” por su “habilidad para mover sus dedos”.El tercer y cuarto hecho ocurrieron a bordo de uno de los vehículos de Alperovich, un Volkswagen Passat azul patentado como AB 472 RT.Otro de los hechos, ocurrido el 9 de febrero del 2018, cuando volvían solos de un acto en la localidad San Pedro de Colalao. Al día siguiente, la escena se repitió a bordo del mismo vehículo. “Sos muy rígida, tenés que entregarte y aprender a disfrutar”, insistió Alperovich ante la negativa de la joven a ser manoseada.El sexto y séptimo hecho sucedieron el 9 y 12 de marzo del mismo año. Fueron dos ocasiones muy similares entre sí, ocurridas en la casa llamada “La Martín Fierro”, donde se desarrollaban las actividades de la campaña. En una de ellas, la joven aseguró, hubo acceso carnal.José Alperovich dijo que el juicio se armó por un móvil político. (Foto: Leandro Heredia / TN).Según relató la víctima, Alperovich se le acercó y se sentó en el mismo sillón en el que se encontraba y procedió a manosearla y a decirle cosas hasta someterla sexualmente. En ese lugar fue donde le dijo “mirá como me ponés”. Luego, la llevó a la fuerza al cuarto y abuso de ella, mientras intentaba sacárselo de encima, diciéndole que no lo hiciera, que se detuviera, que no quería.Los últimos dos casos ocurrieron en otra casa, alquilada por Alperovich en la zona de El Corte. La joven aseguró que, a diferencia de los otros abusos, Alperovich la lastimó físicamente, a pesar de que ella gritaba para que se detuviera.El último fue el episodio más violento. Ocurrió el 26 de marzo, cuando declaró que Alperovich abusó sexualmente de ella en uno de los cuartos y terminó haciéndole daño. A partir de ese momento, hubo varios intentos de abuso y reiterados maltratos verbales, incluso delante de los choferes y custodios.
