domingo, 19 de abril de 2026
Provinciales

Las deudas y las tarifas ahogan el bolsillo de la clase media

La morosidad crediticia bate récords en 15 años. En parte, la población se endeuda para pagar servicios y alimentos. Apenas cobra el sueldo, las entidades financieras le absorben los ingresos. A eso se suma la quita de subsidios a la luz y el gas para 7,5 millones de familias que comenzó a regir en enero. Algunos ecomistas esperan que con el correr del año mejore un poco la situación de las familias, pero otros temen que no y que eso impacte también en forma negativa en las pymes.César, empresario gastronómico, está agobiado por sus empleados. Cuando les paga el sueldo, la tarjeta de crédito les deja la cuenta en cero. Y tampoco tiene margen para remunerarlos mejor porque el restaurante en zona norte del conurbano va para atrás. Encima teme que todo vaya a peor ahora que en enero se quitan los subsidios a la luz y el gas a 7,5 millones de hogares. La clase media está ahogada entre los aumentos de tarifas y el endeudamiento al que recurre hasta para pagar los alimentos en el supermercado.La morosidad bancaria de las familias alcanzó en octubre pasado el 7,8% de la cartera crediticia, el mayor nivel desde que 15 años atrás el Banco Central estandarizó el dato. En los préstamos no bancarios, que abarca desde billeteras virtuales como NaranjaX y Mercado Pago hasta financieras y casas de electrodomésticos, la irregularidad llega al 20,2%, según un informe de la consultora Eco Go, de Marina Dal Poggetto, sobre la base de datos de la autoridad monetaria.A su vez, antes de la quita de subvenciones a la energía de enero, el gasto en servicios públicos en general había subido en los últimos cuatro años, entre el final del gobierno peronista y el inicio del libertario, del 4,8% del salario privado registrado al 8,8%, según Eco Go. “Esto está pegándole de lleno a la clase media”, observa Dal Poggetto. De todos modos, señala que en el gobierno de Mauricio Macri este gasto llegó a representar el 13% del sueldo. “Y eso que ahora hay una baja de subsidios más agresiva. Pero el desarrollo de Vaca Muerta te ayudó a bajar los costos locales”, se refiere a la sustitución de la importación de gas y a que, en lugar de asegurar una remuneración del gas en boca de pozo argentino de US$6,50 el millón de BTU (unidad de medida), como quería el ministro de Energía de Macri, Juan José Aranguren, el plan Gas de la anterior administración retribuye US$3,40.« — Para ver la nota completa, ingrese a la url de la nota — »

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