Las crisis: Suez, nacionalización del canal y auge del panarabismo
Una de las consecuencias más importantes del final de la II Guerra Mundial fue el declive sostenido de los imperios con la acentuación del proceso de descolonización en África y Asia principalmente. El caso de Egipto es un tanto particular en ese escenario, porque, desde 1922, el país tenía una independencia nominal después de haber sido protectorado británico por muchas décadas. El Reino de Egipto era en los papeles una nación independiente, pero los soldados de la corona mantuvieron el control del estratégico canal de Suez, la importante base naval de Alejandría y una presencia de tropas durante la guerra mundial, siendo el país teatro de operaciones de batallas decisivas del norte de África, como el caso de El Alamein.La posguerra trajo una intensa agitación y transformación, y lucha por la independencia total con el surgimiento de un notorio liderazgo carismático que convirtió a Egipto en epicentro del nacionalismo árabe. En la inmediata posguerra continuó como un Estado nominalmente independiente, pero quedó una fuerte presencia militar británica en el canal de Suez, que ejercía una influencia decisiva sobre el gobierno del rey Faruk I. El descontento popular con la ocupación y la monarquía, corrupta y servil a los intereses extranjeros creció enormemente. En 1948, la derrota de Egipto y otros países árabes en la guerra contra el naciente Estado de Israel fue una humillación nacional, que se atribuyó a la corrupción real y a la ineficacia del poder político, lo que radicalizó a un grupo de jóvenes oficiales del ejército.En 1952 se produjo una revolución y así surgió la República merced a un golpe de Estado perpetrado por un grupo secreto de militares conocido como Oficiales Libres, liderado por el teniente coronel Gamal Abdel Nasser y el general Naguib. Pusieron fin a la monarquía, lo que representó la liberación total del país del control británico. A los pocos años, Nasser pasó a liderar el movimiento y fomentar el panarabismo. Se convirtió en el líder indiscutible, asumiendo la presidencia en 1956. Su liderazgo fue sinónimo de nacionalismo árabe, socialismo y anticolonialismo.« — Para ver la nota completa, ingrese a la url de la nota — »
