La Justicia investiga si exfuncionarios de Desarrollo Social están involucrados en las facturas truchas del PO
Mientras se ultiman los detalles de la resolución a través de la que se podría procesar, sobreseer o dictar la falta de mérito al líder de la Asociación Civil Polo Obrero, a la que el Polo Obrero dice haberle comprado computadoras y software, había sido catalogada como apócrifa por la AFIP en noviembre de 2020. A su vez, a los investigadores les llama la atención que ninguno de los esquemas de control haya investigado facturas de empresas sin historial comercial como Miniso Trade, a la que también la organización de Belliboni dice haberles adquirido computadoras.La fiscalía se maneja con cautela y resguarda la investigación para evitar dar pistas sobre las eventuales medidas de prueba que podría requerir.Lee también: En el cheque se ve que la empresa que cobra el dinero es Ediciones E Impresiones Rumbos SRL, cuyo socio gerente es Roberto Adrián Albornoz, uno de los imputados en la causa que ya prestó declaración. El otro creador de Rumbos fue Christian “El Colo” Rath, un histórico dirigente del Polo Obrero que falleció.Impresiones Rumbos también se habría usado para hacer facturas truchas. El Polo Obrero desvió a esta firma otros $20 millones. A modo de ejemplo, a los investigadores les llamó la atención que esta compañía emitió 25 facturas en un día, todas por el mismo valor aunque por conceptos diferentes. Para Rumbos costaba lo mismo un kit de seguridad que la impresión de papel.El juez federal Sebastián Casanello también detectó que la Asociación Civil Polo Obrero presentó rendiciones ante la excartera de Desarrollo Social por unos $10.000.000 con facturas realizadas por dos firmas que luego hicieron cheques en favor de Rumbos, lo que podría configurar un autofinanciamiento con dinero del Estado. Estas compañías son Urban Graphics S.A. y Rico Print.TN pudo saber que después de cobrar el dinero del PO, Urban Graphics emitió un cheque en favor de la imprenta Rumbos por $1.800.000. En tanto que Rico Print hizo lo propio por otros $269 mil. Se trata de dos datos llamativos si se tiene en cuenta que la Justicia ya tiene probado que Rumbos hizo aportes electores al Partido Obrero, que compite dentro del Frente de Izquierda.La historia de empresas con facturación sospechosa continúa. El juez Casanello detectó que el Polo Obrero le compró siete computadoras y un software a una empresa llamada Miniso Trade SRL. Son varios los datos llamativos. La empresa se fundó en 2017, pero su primera factura se emitió en junio de 2022. ¿A quién? Al Polo Obrero. El detalle de la factura marca que es la 0001. El total de la compra fue por $3 millones. Ese año, el 2022, el Polo Obrero le había comprado computadoras a otra firma, que incluso se las vendía más baratas. ¿Por qué entonces decidió hacer esta compra?Cuando los investigadores allanaron Miniso Trade se encontraron con una oficina vacía que no funcionaba desde 2020. Pero el dato más inquietante es que se trata de una factura casi idéntica a la que Coxtex le había hecho al Partido Obrero unos meses antes, en 2021. Tanto Miniso Trade como a esta última firma, dijo haberles comprado computadoras Lenovo y softwares.
