Evaluaron factibilidad de un motor microscópico que utiliza el ruido térmico del entorno para funcionar
Editar epigrafeEditar embed Todos los objetos que nos rodean emiten calor en forma de ondas conocidas como radiación térmica. Durante décadas, la comunidad científica trató ese fenómeno como un problema: una fuente de ruido e interferencia que degradaba el funcionamiento de los dispositivos electrónicos.El estudiante de la Licenciatura en Ciencias Físicas de la Universidad Nacional del Nordeste, Javier Alejandro Arapayu, desarrolló un trabajo final de graduación orientado a estudiar nuevas formas de obtener energía para dispositivos de tamaño microscópico (nanoscópicos). La investigación analiza cómo aprovechar la radiación térmica del entorno para producir movimiento y generar trabajo mecánico en sistemas a escala muy pequeña.La investigación se enmarca en un campo con consecuencias sobre el desarrollo del llamado Internet de las cosas —la red de sensores, electrodomésticos y dispositivos cotidianos interconectados que toman decisiones sin intervención humana directa—. Uno de los problemas centrales de ese campo es el suministro de energía: cómo alimentar una cantidad creciente de dispositivos pequeños, distribuidos en espacios donde no siempre hay acceso a una fuente convencional de energía.En ese contexto, la investigación busca generar conocimiento sobre la posibilidad de utilizar fuentes de energía presentes en el ambiente. En particular, analiza la radiación térmica, un tipo de energía que todos los cuerpos emiten debido a su temperatura y que suele considerarse un factor que introduce interferencias en los sistemas electrónicos.« — Para ver la nota completa, ingrese a la url de la nota — »
