Doña Mbita: el almacén de Santa Ana que mantiene viva la memoria del Litoral
Ubicado en la serena calle Irupé, en Santa Ana de los Guácaras –localidad declarada patrimonio cultural e histórico por su trazado colonial y calles de arena–, el almacén de ramos generales Doña Mbita es una puerta de entrada a la memoria correntina. A solo 500 metros de allí pasaba el trencito turístico El Económico, heredero del histórico ferrocarril de trocha angosta que a principios del siglo XX conectaba la capital con el interior. En este entorno cargado de historia y huellas franciscanas, cruzar el umbral de Doña Mbita es detener el tiempo entre maderas nobles, hierro forjado y el testimonio vivo del pasado.El museo todavía no abrió las puertas, pero al entrar ya se siente algo especial. Hay un olor único a madera vieja, a cera y a metal cuidado que te hace viajar en el tiempo. La luz entra suavemente y deja ver miles de pequeños tesoros que estuvieron guardados durante años, esperando este momento. Caminar por ahí es ir descubriendo sorpresas a cada paso. Te encontrás con registradoras antiguas con su manivela de hierro, frascos de vidrio gordo donde antes se vendían caramelos y teléfonos pesados de baquelita negra con su disco para girar. En los estantes también hay radios de madera con perillas que parecen listas para encenderse, carteles de chapa enlosada de marcas de antes y vitrinas impecables llenas de autitos de colección que parecen de verdad.Nada de esto está arruinado ni abandonado. Al contrario, las maderas duras como el quebracho y los objetos de hierro se ven fuertes y gastados por los años, pero tratados con un cariño enorme. Es el trabajo de más de veinte años de Ramón Alfredo Acevedo, un vecino de Santa Ana que juntó cada pieza para homenajear a su abuela, doña Mbita, y a esos viejos almacenes de campo donde la gente se juntaba a charlar. Impulsado por el profundo respaldo de la comunidad, el espacio logró formalizar su declaración de interés municipal mediante una ordenanza surgida de la propia iniciativa vecinal, que promete consolidarse como un atractivo imperdible dentro del circuito histórico y turístico local. El lugar se está terminando de preparar y falta poco para su inauguración oficial, pero la historia y los recuerdos ya se sienten vivos en cada rincón.« — Para ver la nota completa, ingrese a la url de la nota — »
