Diez años sin Paquito Úbeda, figura y canción del chamame
Hablar de la historia de los dúos míticos del chamame, es imposible dejar de nombrar a Úbeda-Chávez. Pero en este caso hablamos de Pascacio “Paquito” Ubeda, correntino de Caa Catí . Su aporte a la música ha sido evidenciada en innumerables registros despertando la ovación de un público que todavía lo rememora y le guarda un cariño. Porque su voz se sigue difundiendo a través de audiciones radiales y su legado continúa en los más jóvenes.Primero Paquito fue incursionando en su pueblo natal, y luego se radicó en la ciudad de Corrientes aprendiendo los secretos de las voces y el manejo de la guitarra. A los catorce años viajó a Buenos Aires. Allí en la capital de los grandes sueños de los provincianos, en un pequeño reducto junto a músicos correntinos conoció a innumerables personajes. También diferentes cultores como Leopoldo Polito Castillo que lo sumó a su Embajada Cartelera Correntina y al conjunto Ituzaingó. En el marco de varios ensayos, en 1953, se encontró con el misionero Héctor Néstor Chávez y se produjo la unión de esas voces privilegiadas, que conformaron un sello, una identidad en el canto del hombre litoraleño.Junto a Héctor Chávez realizó giras y grabaciones de innumerables discos. Primero fue con Isaco Abitbol, también con el histórico conjunto Tradición. Allí un cuarteto conformado junto a Ramón Bernárdez y Lorenzo Valenzuela despertó el elogio de varios colegas músicos, como el caso de Martín Barrios, que se declaró como uno de sus admiradores. Algunas de sus actuaciones fue en el mítico Salón Verdi de la Boca. Pero después Paquito incursionó con otros conjuntos como el de Transito Cocomarola, Cruz de Papel, y el de Tilo Trevisán. En la última etapa discográfica logró registrar un trabajo “Figura y Canción” junto a su hijo Jorge y su sobrino Ramón. También aceptó la invitación de Néstor Barrios para registrar Canto al Mensú y Tacuaral Solitario en un disco de Los Hijos de Los Barrios en 2009.Este inolvidable cantor, con una destacada primera voz ha homenajeado a su esposa con un chamame que se volvió un verdadero ícono como “Para ti Mary” dedicado a su esposa María Delicia Solís. También a sus nietas Silvina, Anabel y Juli con una letra redactada por Félix Chávez, y colocándole la melodía el propio Paquito titulada “Nuestra Siembra”. Su aporte en la música del litoral fue importantísima con más de 40 obras registradas en Sadaic. Muchas de ellas, gracias a Dios, se siguen interpretando. Varios de esos títulos son “A Mi Guaynita”, “Cuando Tu Me Quieras”, “Mi Pena y tu Olvido”, “Nostalgias Camperas” entre otros.« — Para ver la nota completa, ingrese a la url de la nota — »
