jueves, 23 de abril de 2026
Provinciales

Dictaron sentencia por el crimen de un docente

xTribunal de Juicio. Lectura de la sentencia, ayer a la mañana.El Tribunal de Juicio de Santo Tomé condenó ayer a 22 años de prisión a Enzo Iván Rodríguez (27) por homicidio simple. El joven oriundo de Oberá, Misiones, llegó a debate como imputado del asesinato del docente Julio Espíndola (52). El otro implicado en el crimen, Carlos Melgar (57) recibió 2 años de cárcel de cumplimiento efectivo por encubridor. La querella y la fiscalía habían solicitado la reclusión perpetua para Rodríguez. Sin embargo, el Tribunal consideró que no se daban las condiciones para probar la “alevosía” en el delito. Representantes legales y familiares de la víctima dijeron luego de la sentencia que, por el momento, no está decidido si apelarán el fallo.El tribunal estuvo integrado por los jueces Rodrigo López Lecube, Francisco Ramos y Alejandra Petrachi de Oharriz. En el Ministerio Público se desempeñó Facundo Cabral y en la querella intervino el abogado Pablo Ordenavía. José Carlos Suaid, defensor oficial, representó a Enzo Rodríguez y Alejandro Soto, a Carlos Melgar.La lectura de la sentencia se realizó en las primeras horas de la mañana de ayer.El crimenEl asesinato de Julio Espíndola (52) quedó al descubierto el martes 12 de abril de 2023. No fue a trabajar el lunes y ese martes, por la mañana, al no responder los llamados y ni los mensajes de texto enviados a su celular, sus compañeros fueron hasta el domicilio. Al llegar sintieron un fuerte olor nauseabundo. Forzaron una puerta y entraron. El cuerpo de Julio, en descomposición, se hallaba en el baño. Salieron de la vivienda y llamaron a la policía. Instantes después llegaron efectivos de la comisaría 2ª, que intervino por jurisdicción y se dio aviso a la Fiscalía de turno.  Julio Espíndola era profesor de historia y también bibliotecario. Trabajaba en la Biblioteca Popular Bernardino Rivadavia de Santo Tomé.Videos de cámaras de seguridad aportaron información importante. Se estableció quiénes estuvieron en su casa. Los identificaron y se inició la búsqueda. Se supo después que Melgar, amigo de Espíndola, le pidió que aloje a Rodríguez por no tener lugar en su casa. El joven luego del crimen huyó a Oberá, donde lo detuvieron. Declaró que Espíndola lo había manoseado, lo que generó su violenta reacción y lo mató a golpes.   

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