Crisis: la producción de madera cayó un 13,6% intermensual en mayo
La foresto industria argentina cerró el mes de mayo de 2026 en un escenario de profunda polarización y asimetría estructural. Según el último informe de mercado elaborado por el ingeniero Gustavo Cetrángolo para la Federación Argentina de la Industria de la Madera y Afines (Faima), el sector opera en niveles de producción fuertemente ajustados en respuesta a una demanda interna restringida, lo que se traduce en una crisis terminal para los eslabones más pequeños y en una baja rentabilidad para el resto de los actores, quienes aguardan una lenta reactivación de la demanda en el mediano plazo.La coyuntura actual está forzando un cambio de configuración profunda en las cuencas forestales del país, caracterizado por una marcada inestabilidad en la comercialización, informó la página digital de Argentina Forestal en la nota que firma Patricia Escobar.De acuerdo con el documento de Faima, las empresas viven una oscilación constante: «Hay semanas que llegan pedidos y generan una esperanza de continuidad, y semanas posteriores, solo silencio». Este adverso panorama local coincide con el diagnóstico expuesto recientemente por el presidente de la Asociación de Madereros, Aserraderos y Afines del Alto Paraná, Enrique Bongers, quien alertó sobre la parálisis del consumo y los desafíos de sostener la actividad regional.
MAPA DE LA CRISIS
El informe técnico resalta que las pequeñas y muchas medianas empresas madereras atraviesan una situación crítica. Los principales factores de presión económica declarados en el relevamiento incluyen:-Endeudamiento y mora: El efecto del endeudamiento contraído para sostener la continuidad operativa está comenzando a impactar en las estructuras contables. A esto se suman los incrementos en la energía eléctrica, que dispararon las moras en los pagos de servicios, mientras se incrementa la presión de control por parte de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (Arca).-Paralización y desempleo: El consultor sectorial advierte textualmente en el documento que «las empresas más débiles empiezan a parar, mejor dicho, a cerrar. Otras comienzan una segunda ronda de reducción de personal. Muchas de estas no abrirán más».-Supervivencia por flexibilidad: En contraposición, los aserraderos medianos integrados con producción forestal propia exhiben una mayor flexibilidad operativa. Gracias a inversiones sostenidas a lo largo de los años, estas estructuras logran desviar porcentajes de su producción hacia los mercados de exportación, posicionándose como los sobrevivientes de este cambio de ciclo económico, aunque bajo un esquema de menores márgenes de rentabilidad.Ante este panorama desafiante, el informe concluye que los modelos que rigieron el desarrollo de la industria en décadas anteriores difícilmente continúen vigentes.El nuevo esquema productivo exige obligatoriamente procesos de consolidación de empresas, escalas mayores de producción, reinversión permanente, desarrollo de productos innovadores, integración con la forestación y la incorporación a nuevas cadenas de valor globales.
Indicadores nacionales: la actividad en «serrucho» y el freno de la construcciónLos datos estadísticos oficiales procesados en el informe confirman el estancamiento del mercado doméstico en una meseta baja, sin signos claros de repunte:
Producción de madera: El índice sectorial publicado por el Indec registró una contracción del 13,62 por ciento intermensual y una caída del 2,02 por ciento interanual, consolidando un nivel de actividad con comportamiento de «serrucho».
Despachos de cemento: Durante los primeros cinco meses del año, los despachos totales de cemento alcanzaron las 3.847.728 toneladas, marcando una baja del 2,76 por ciento en comparación con las 3.956.880 toneladas registradas en el mismo período del año anterior.
Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (Isac): Este índice clave reflejó en abril una caída del 4,12 por ciento respecto a marzo y una contracción del 2,96 por ciento interanual. El freno de la construcción afecta directamente la demanda de todos los insumos madereros de la cadena.
