martes, 14 de julio de 2026
Provinciales

​Corrientes vivió una jornada de celebración albiceleste al ritmo de la salsa

 La costanera de Corrientes se vistió ayer de celeste y blanco, pero esta vez el festejo por el pase de la Selección Argentina a la final no solo se gritó, sino que se bailó. En un despliegue de ritmo, pasión y pura energía, la academia de baile Abbondanza copó el anfiteatro José Hernández para transformar la euforia futbolera en una verdadera fiesta latina. La tarde se presentó fresca, de esas que invitan a abrigarse, pero un solcito radiante acompañó la jornada recreando el marco perfecto para que, entre coreografía y coreografía, los termos y los mates pasaran de mano en mano para entibiar el cuerpo y compartir el momento.Fueron semanas de intensa preparación puertas adentro, donde los alumnos iban practicando en cada clase con la mirada puesta en este día. La ilusión de la semifinal latía en cada ensayo, puliendo cada paso con la esperanza de salir a regalar su arte a la ciudad. Al compás de las palmas de los transeúntes, los bailarines rompieron la tarde con coreografías de salsa que contagiaron de inmediato a quienes paseaban por la zona. La intervención artística, liderada con el corazón por los profesores Abril Peralta, Jaime García y José Gagliardi, logró que los aplausos unieran el orgullo por los colores nacionales con la profunda admiración por el talento y la entrega local.”Para nosotros, el baile va muchísimo más allá de aprender una técnica o seguir un conteo de pasos; es una forma de conectar con lo más profundo de nuestras emociones”, expresó la profesora Abril Peralta. “Abbondanza es un refugio donde cada alumno viene a despojarse de sus tensiones cotidianas y a transformarse a través del movimiento. Verlos ayer brillar en la costanera, compartiendo esa felicidad con la gente, nos demuestra que la danza es un lenguaje universal que sana, une y moviliza las fibras más íntimas”.Abril también destacó: “Esta academia es una gran familia que late al mismo ritmo. El baile representa libertad, confianza en uno mismo y la capacidad de celebrar la vida compartiendo con el otro. Salir a la calle a festejar el triunfo de nuestra Selección no fue solo mostrar una coreografía, fue regalarle a Corrientes un pedacito de todo el amor, la contención y la magia que se vive día a día dentro de nuestras clases”.« — Para ver la nota completa, ingrese a la url de la nota — »

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