Causa Cuadernos: el expolicía Bacigalupo confirmó que Centeno le dio las anotaciones que originaron la causa
El sargento retirado de la Policía Federal Jorge Bacigalupo, una pieza clave en la investigación, declaró este jueves durante ocho horas como testigo en el juicio oral por la causa Cuadernos de las coimas, y confirmó que Oscar Centeno, que fuera chofer del exfuncionario del ex Ministerio de Planificación Federal, Roberto Baratta, le dio las anotaciones que originaron la causa: “No la abrí pero tenía una idea clara de lo que había adentro”.Tal como se preveía, Bacigalupo fue el único en declarar en esta jornada. Tras un cuarto intermedio, el tribunal decidió que la audiencia continúe el próximo martes, donde el expolicía seguirá respondiendo las preguntas de las partes. La extensión de la declaración generó una nueva reprogramación de la lista de testigos, cuyo nuevo orden será informado por el Ministerio Público Fiscal en las próximas horas. Bacigalupo es quién guardó los cuadernos con las anotaciones de Centeno. El expolicía juró que nunca los leyó, pero se los entregó al periodista de La Nación, Diego Cabot, quién luego los fotocopió y presentó el material ante la Justicia.Las claves de las declaraciones del ex policía Jorge Bacigalupo, clave en la causa de los cuadernos de las coimasEl expolicía declaró en el juicio: “Según tengo entendido, en el juzgado de Claudio Bonadio (que murió en 2020), se tramitó una causa. En ese tribunal se presenta la señora Hilda María Horovitz (exmujer de Centeno), lo que digo me enteré por boca de Centeno. Ella se presenta, lo denuncia, tenían inconvenientes, de pareja, lo denuncia respecto de conductas que el tenía”. Bacigalupo dijo: “En un momento dado la señora Horovitz les pedía dádivas para no abrir la boca, tanto a Baratta como a Centeno. Así fue, lo que digo son palabras de Centeno, que el podrá validarlas o no, que podrá darlas por válidas o no. No hay ninguna prueba, más allá del testimonio. Así fue como la señora Horovitz logró un departamento”. El testigo dijo que luego el chofer la denunció por extorsión.Declaró: “Centeno, en un momento dado me pide si le puedo guardar un material, una caja, papelería que tenía, porque como estaba en problemas con Horovitz tenía miedo de que esto trascendiera. Le dije: ‘Sí, traela’. Me entrega una caja de cartón, perfectamente cerrada, con cinta de embalar, y yo la tengo durante aproximadamente un año y medio, hasta los primeros días de enero del 2018″.El expolicía aclaró: “No la abrí, sí tenía una idea clara de lo que había adentro. Porque cuando Centeno me la da, lógicamente le pregunto: ‘¿Qué hay acá?’. ‘Mirá, son todas anotaciones que yo hice, día a día, respecto de mi trabajo”.Dijo que era vecino de Cabot: “Primero conversé con la que en ese momento era la esposa de él, hasta que nos cruzamos con él, le expliqué, una persona que era el chofer de Baratta (él y (el exministro de Planificación Federal) Julio de Vido en ese momento estaban detenidos). Está a tu disposición si querés venir a verla”. Dijo que luego accedió al pedido del periodista para ver el material.Relató: “Subimos a mi departamento, traje la caja, cerrada, le di un cuchillo, la abrió, y saca el material, cuadernos. Vi que el hombre abría los ojos como vaca mirando el tren. Me dice: ‘¿Vos sabés lo que esto, no?’. ‘No tengo la menor idea’. Me dice: “Es tremendo esto, qué querés hacer?”. Mencionó que le dijo que hiciera lo que considerara que tenía que hacer, y que el periodista se llevó la caja. Dijo que luego Baratta y De Vido fueron liberados en la causa Gas Licuado y que Centeno le pidió la caja, por razones que dijo que deberá responder el chofer. Declaró: “La caja estaba en poder de Cabot. Lo llamo y le digo que me la tiene que devolver porque Centeno me la está reclamando. Lo entretuve a Centeno con excusas hasta que Cabot me trae la caja un día. Centeno estaba en mi casa. Vivo en un tercer piso con balcón a la calle. Cabot llega, bajo, me entrega la caja abierta. Subo y se la doy a Centeno. Ahí se produce un cruce de palabras. Me reprocha: ‘¿Cómo que la caja está abierta?’. Le respondí: ‘Es lógico, ¿cómo no va a estar abierta? Yo tenía que saber lo que había adentro’. Entonces me dijo: ‘Vos estuviste haciendo negocios con esto’. Entonces le digo: ‘Haceme un favor, andate’. Se fue, se llevó la caja con los cuadernos. No lo volví a ver ni hablar con él. Lo vi en una circunstancia en el juzgado de Bonadio, donde había ido a ampliar una testimonial”.“Centeno me dijo que eran anotaciones sobre su trabajo en el Ministerio. Me los entregó por confianza. Se quiso cubrir ante una eventualidad. Más de una vez le dije que se presentara en la Justicia con esos papeles, pero este hombre estaba identificado ideológicamente con la gente para la que trabajaba”, había declarado, previamente, el exagente a la prensa.Cómo sigue el juicio de los cuadernos de las coimas, luego de la declaración del expolicía, Jorge BacigalupoLuego de Bacigalupo siguen Hilda María Horovitz (exmujer de Centeno) y Elizabeth Miriam Quiroga, exsecretaria del fallecido presidente Néstor Kirchner.Hilda Horovitz mantuvo una relación con Centeno entre 2006 y 2015. Vivieron juntos en Olivos y, según su declaración inicial del 1° de noviembre de 2017 en una causa paralela, la de gas licuado, Centeno transportaba “bolsos con dinero” en viajes vinculados a funcionarios del Ministerio de Planificación.La mujer relató que parte de esos fondos se usaron para comprar propiedades y que Centeno anotaba todo en cuadernos con fechas, direcciones y detalles de las entregas. En mensajes enviados en 2016 a Roberto Baratta, Horovitz advirtió que Centeno “anotaba todo” y mencionó específicamente los cuadernos.Su testimonio surgió en medio de una fuerte disputa patrimonial con Centeno, que incluyó denuncias cruzadas por extorsión. Tras la difusión de esos chats, Horovitz recibió amenazas y la Justicia le otorgó medidas de protección.Por su parte, Miriam Quiroga se desempeñó como secretaria de Ceremonial durante la presidencia de Néstor Kirchner. En 2013, incluso antes de que estallara el escándalo de los cuadernos, ya había denunciado públicamente maniobras de traslado de dinero en el Gobierno. En su libro “Mis años con Néstor y todo lo que vi” y en declaraciones ante el fallecido juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli, Quiroga contó que transportó bolsos con efectivo en viajes a la Patagonia.La mujer recordó un episodio en el que Daniel Muñoz, exsecretario privado de Kirchner, le entregó un maletín marrón que contenía “muchos verdes” y le dijo: “Hay muchos verdes, están bien contados”. También mencionó que el fallecido expresidente tenía “cuadernos espirales comunes” donde anotaba deudas, según le había referido Muñoz. “Nunca tuve acceso a ellos, pero los vi. Un día los quise ver, pero no me lo permitió”, declaró.
